Comentarios recientes

Crónicas del MAD. 1ª parte

By OMÁN Impresores 10 años ago2 Comments
Home  /  Artículos  /  Crónicas del MAD. 1ª parte

El fin de semana del MAD acabó. Como siempre se pasó en un suspiro y nos dejó con ganas de más. ¡Qué remedio! Tendremos que esperar un añito hasta la próxima. Mientras podremos deleitarnos recordando buena parte de las intervenciones.

Adobe fue el primero con la presentación de una masterclass sobre las novedades de la Cs5. Retrasos, fallitos, las demostraciones iban a trompicones y las voces de admiración, tan propias de sus presentaciones, faltaron en el MAD. Adobe no empezó con buen pie y terminó aún peor.

Empezó por meternos un poco el miedo en el cuerpo a estos impresores de pro. “Estrategia digital”, aparecía en grande en la pantalla y ni una sola mención al mundo off-line, el tratamiento de archivos para imprimir, frecuente en sus seminarios, junto a la interactividad entre soportes on-line… Nada de nada.

Pues sí que empezábamos bien, Adobe pronosticando nuestro fin, ni siquiera eso, ni se acordó de los que día a día trabajan con sus programas arreglando desaguisados para que no haya sorpresas de última hora. ¡Qué ánimos!

El remate para Adobe Ibérica vino, en la sobremesa de la comida, con la intervención de su responsable de marketing en un coloquio junto con otros responsables, esta vez de HP y Absolut. Hablaban sobre su punto de vista como clientes en su relación con los diseñadores.

Si ya se había estado equivocando con el tono de superioridad de su intervención y ciertos comentarios desafortunados sobre su tiempo y el privilegio que merecía por haber pagado, hay formas y tonos más elegantes de decir las cosas, continuó por el mismo camino. Siguió equivocándose y recibiendo una cura de humildad por parte del auditorio e incluso por parte de alguno de sus compañeros.

En su defensa por el derecho de pedir la creatividad que quería, hasta cierto punto razonable, desde las butacas le decían “¿Por qué no me cuentas tu problema y yo busco la solución creativa?” Pero no, si él quería una caja dando vueltas pues una caja dando vueltas. Hasta que Javier desde marketingonline le respondió: “Por eso está la creatividad en España a cero porque te piden cajitas que den vueltas para luego vendértelas cada 18 meses”. Aplausos (con muchas ganas) del auditorio. Su colega de Absolut remató en una de sus intervenciones “el problema es que hay gente de marketing que se creen creativos”. ¿Tomaría la indirecta? Un mal día lo tiene cualquiera, esperamos por su bien, que sólo fuera eso.

Después de la masterclass justo es decir que el miedo a desaparecer se nos fue quitando. El resto de las intervenciones abogaban por la experiencia, por la proximidad con los elementos, las sensaciones, recuperar la parte más humana aún desde medios digitales. Y ahí, en esa filosofía, Omán impresores encaja perfectamente con cualquier otra forma de transmitir la creatividad por lejana que parezca. Así que fuimos respirando y disfrutando con los participantes.

Physalia Studio presentó los títulos de crédito para esta edición del MAD. Un trío de jóvenes algo nerviosos, mostró cómo había conseguido escanear formas tridimensionales  para lograr el espectacular efecto que fascinó al público. También mostró algunos de sus proyectos en los que ellos mismos hacían las herramientas electrónicas para sus creatividades. Por ejemplo una caja ciega con una semilla por germinar en la que disponían la luz a su antojo para que los brotes se movieran buscando la fuente de vida.

Gaby Castellanos, con su buen humor y excelente dominio del espacio escénico, vino a hablar sobre cómo gestionar una marca en el entorno de las redes sociales. Habló de respeto, verdad, “buen rollito”, emoción y capacidad de asumir las críticas, no borrarlas de los posts sino reflexionarlas y agradecerlas.

Cuando terminó vino el descanso para comer y al regreso el coloquio previamente descrito.

Afortunadamente después apareció para relajar el ambiente Ross Lovegrove. Un diseñador industrial consciente de la responsabilidad social de la creatividad, del poder de la inteligencia aplicada al diseño.

Captó nuestra atención desde el primer segundo cuando abrió un cuaderno de cuero, con un relieve floral, que le había acompañado en su viaje hasta Madrid. Era increíble cómo aquel hombre describió con igual emoción las sensaciones y bondades de ese cuaderno comprado en Phoenix como sus creaciones. Lo abrió y mostró el dibujo de un helicóptero que había hecho en el avión. Era ligero, armónico, perfecto como la anatomía de un insecto.

Lovegrove demostró con sus diseños la coherencia y preocupación por interconectar al hombre con el medio. Una botella de agua realizada con una capa de plástico muy fina que era perfectamente asible por un niño, un anciano, una persona con movilidad reducida… Un coche tipo globo sin apenas chapa, con una gran cristalera para que las personas estén conectadas con el medio y con los otros. Además dispone de una peana para elevarlo durante la noche, mientras está aparcado, para que sirva de farola.

Bicicletas con paneles solares para que los estudiantes vaya al colegio y además lo nutran de energía. Las farolas, que pudimos ver en Berlín en un viaje reciente, que además de tener un diseño vegetal que honra la memoria de los modernistas, acaba en una especie de hojas que se mueven en busca de la luz del sol durante el día para alumbrar cuando éste desaparece.

Lavabos, inodoros, esculturas, objetos cotidianos, estructuras para vivir en medio de la naturaleza sin renunciar a la comunicación y los avances tecnológicos… Todo un despliegue de respeto, coherencia e inteligencia aderezado con un sentido del humor muy galés.

Después de tanta exuberancia creativa vino bien un breve descanso para disponernos a presenciar la minuciosidad de los trabajos de Mario Lombardo. Este argentino de nacimiento pero berlinés de adopción, intercaló entre las imágenes de sus trabajos, fundamentalmente editoriales, instantáneas de su vida, del mundo familiar, presente en la planta de arriba de su estudio, que le inspira y a la vez conecta con la realidad.

Parecía increíble cómo con los avances de hoy en día en cuanto a tratamiento de imágenes y montajes, este hombre trabajara sus fotografías con tijeras y cuchillas. Incluso los efectos de color los recortaba de cartulinas. Cualquier otro tardaría bien poco en aplicar un filtro. Él lo sabe pero prefiere demorarse, dominar con sus manos la creación y trabajar directamente con el papel.

A continuación Kyle Cooper, afamado autor de los títulos de crédito de Seven, mostró sus trabajos ante un auditorio que esperaba ansioso a un gran maestro. Por desgracia, no nos arrepentiremos lo suficiente, tuvimos que marcharnos. Andamos esperando que suban pronto la presentación a youtube. Mil perdones Mr. Cooper.

Category:
  Artículos
this post was shared 0 times
 000
About

 OMÁN Impresores

  (64 articles)

2 Comments

  • Me ha gustado mucho el enfoque de esta web-blog y sobre todo, es magnifico el resumen del MAD; me hago una idea muy buena de lo que pasó. Me anima a tratar de acudir el año próximo.
    La idea de que el papel y demás materiales tradicionales no han dicho la última palabra es muy acertada. El mundo de los sentidos es muy complejo e interesante y parece que OMÁN es capaz de encontrar el mix entre lo digital-virtual y lo real-fascinante. Seguiré con interés lo que publiquéis en esta página.

Leave a Reply

Your email address will not be published.