Comentarios recientes

Crónicas del MAD. 2ª parte

By OMÁN Impresores 9 años ago2 Comments
Home  /  Artículos  /  Crónicas del MAD. 2ª parte

El sábado nos despertó bien tempranito con una lluvia torrencial. En absoluto impedimento para asistir con buen ánimo al segundo día del MAD. Llegamos pronto, así que pudimos coger buen sitio en tercera fila. Al poco nos dimos cuenta de que nos habíamos sentado en el ala de “personalidades” donde los conferenciantes esperaban su turno y la organización vigilaba que todo sucediera sin contratiempos.

Pues bien ubicados y deseos de sorpresas agradables esperamos a que comenzara el espectáculo. La primera llegó de la mano de Isidro Ferrer.

Resulta difícil poder expresar las sensaciones que inspiró en los asistentes su presentación llena de sinceridad, humanidad y compromiso.

Sentado en medio del escenario, con tono pausado y sereno, aquella figura desvalida comenzó por desnudar su alma frente al auditorio. “No sé quién soy ni a lo que me dedico. Sé que no soy artista, ni ilustrador…”. Y así, poco a poco, el hombre que se creía tan pequeño en su normalidad y confesaba sus miedos y sus dudas, se fue engrandeciendo a medida que mostraba su fragilidad humana.

Isidro Ferrer comenzó hablando de su lugar en el mundo. De cómo no se sentía reflejado en las constantes etiquetas que circunscriben al individuo. De cómo veía las cosas y las anécdotas graciosas que esto le había ocasionado.

A continuación mostró un vídeo en el que volvía sobre sus dudas, mostraba buena parte de sus trabajos y su estudio, lleno de objetos peculiares de los que nos fue explicando su origen y significado. No dio al play y esperó a que terminase sino que fue marcando los tiempos y puso la voz. Lo que contribuyó aún más a estrechar la complicidad que había establecido con el público. Hemos encontrado la presentación con su voz en off, no es lo mismo, pero deja un pellizquito de conciencia en el alma, parecido al que sentimos los asistentes.

[vimeo]http://vimeo.com/7474168[/vimeo]

Acuciado por el tiempo, terminó rápido porque quería pasar a la segunda parte de la masterclass que era la realmente interesante. “¿Todavía más interesante?” pensamos y en efecto, nos dejó aún más boquiabiertos.

Volvió a sentarse en medio del escenario y empezó a contarnos un cuento. El cuento de Divina Pérez y la creación de su mundo. Isidro Ferrer no sólo puso sobre la marcha la voz del narrador sino que interactuó con los sonidos y las imágenes proyectadas en la pantalla por medio de su silla.

Se la puso en la cabeza cuando un trueno cruzó el escenario mientras una lluvia audiovisual caía sobre la pantalla. La utilizó para alcanzar más altura y dibujar una casa de tiza con tejado. Finalmente acabada la historia volvió a sentarse y en silencio, sacó un bloc del bolsillo del pantalón al que fue arrancando poco a poco sus páginas para hacer figuritas de papel que disponía a su alrededor.

El silencio continuaba. Cuál fue nuestra sorpresa cuando el cámara sacó un plano más cerrado de sus manos y vimos que el bloc que estaba manejando era el Mad-bloc, ahora ya sin la cartulina, que habíamos hecho en Omán. ¡Qué capacidad de transformación encierran los objetos! Cómo era posible que de aquel objeto tan cotidiano y familiar para nosotros, aquel genio estuviese recreando un mundo propio.

Se levantó, dio las gracias y después de unos instantes necesarios para salir del shock, el auditorio se vino abajo con el aplauso de un público entregado que aún dudaba sobre si lo que había visto era real.

Estupefactos con el despliegue humano y creativo de Isidro Ferrer nos tomamos un descansito para coger aire y tratar de verbalizar aquello inclasificable de lo que habíamos sido testigos.

Recobrada parte de la consciencia, la otra se había ido prendada de Isidro Ferrer, nos dispusimos a ver el trabajo del joven Matt Lambert.

Sus vídeos y las historias que contenían eran desasogantes y angustiosas. De ésas que no te dejan estar quieto en la butaca en busca de una comodidad corporal que no encuentras a causa de lo que estás viendo. Lo terrorífico de sus vídeos, con una manifiesta y confesada influencia del expresionismo alemán, no era lo que se veía en pantalla sino lo que ocurría fuera de plano y los sonidos que generaba.

Para no estropear “la sorpresa” os recomendamos que visitéis su web y experimentéis por vosotros mismos. A nadie deja indiferente.

Después del torrente de emociones fuertes, cuando acabó Matt Lambert nos dispusimos a comprobar qué es lo que venía a continuación y si nuestro cuerpo iba a ser capaz de soportar tal cúmulo. Leímos “Natalia Rojas… creative coding e interacción física”. Parecía más tranquilito.

Mientras la chica de al lado, que había aguantado nuestras idas y venidas en los descansos, se levantó y, ante nuestra cara de asombro, se dirigió al escenario para comenzar su presentación.

Natalia Rojas empezó hablando de su perfil curricular y los maestros que la habían inspirado. Logró que un mundo accesible para mentes privilegiadas lleno de códigos, lenguajes de programación y matemáticas pareciera más próximo y cálido cuando se adapta para crear dispositivos que reaccionan al movimiento humano.

De este modo mostró toda una serie de creaciones de interacción física como catálogos, juegos para niños y adultos, simuladores, pantallas inteligentes… El resultado final siempre era sorprendente, cercano y de fácil manejo. La complejidad que encierra su realización paraliza sólo con pensarlo. Ponemos una de sus entrevistas subidas a internet donde explica la funcionalidad de la interacción física.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=BZqHrJ3VzcA[/youtube]

Con Natalia Rojas acababa la sesión matutina. Nos marchamos a comer con la duda de si hora y media iba a ser suficiente para comentar todo lo que había dado de sí la primera parte de la jornada.

Al regreso del descanso no comenzaba una ponencia sino mini ponencias de cinco minutos de jóvenes que tenían algo que decir. Era el MAD-Express. La organización brindaba la oportunidad de enseñar proyectos, innovaciones y futuribles a quien quisiera compartirlos con el auditorio.

Sólo había que mandar la presentación y cruzar los dedos para ser uno de los ocho elegidos. Sobre todo hubo nervios, pero también muchas ganas de agradar y valor. Hubo propuestas locas, ingenios y consejos actitudinales para afrontar momentos de crisis.

Después de contemplar a los valores de futuro que muy probablemente serán figuras de cartel, en alguna de las próximas ediciones del MAD, llegó Dvein. El trío maestro de motion graphics enseñó una muestra muy interesante de sus trabajos plagados de objetos inverosímiles.

[vimeo]http://vimeo.com/7897094[/vimeo]

Explicaron el proceso de gestación de las ideas, la participación e involucración de las personas que aparecían, por ejemplo en los títulos de crédito de sus realizaciones (les piden objetos que los representen y el porqué), el rodaje, el tratamiento digital y por supuesto el resultado.

[vimeo]http://vimeo.com/4384445[/vimeo]

Fácilmente identificables por sus formas orgánicas cuentan en su haber con realizaciones para certámenes internacionales, colaboraciones con figuras como Álex Trochut y la sorprendentes ejecuciones para grandes marcas como Diesel y su Liquid Space Show, una pasarela de moda que integraba a los modelos reales con un mundo submarino muy dveinita.

[vimeo]http://vimeo.com/998468[/vimeo]

Cuando Dvein dejó el escenario subieron Toni Segarra y Nacho Rapallo. Su ponencia fue inteligente, ágil, llena de humor y de verdades como puños. Parecían una especie de Faemino y Cansado de la publicidad llamando a las cosas por su nombre y con la siempre agradecida capacidad de burlarse hasta de sí mismos.

Hablaron claro y no dejaron títere con cabeza empezando por Steve Jobs, pasando por Bill Gates y acabando con los inventores de Google. Entonaron un pequeño mea culpa por el fracaso de su campaña “Esto sólo lo arreglamos entre todos” pero rápidamente pasaron de largo. Agacharon la cabeza y no explicaron nada sobre la campaña, cómo habían reaccionado ellos como agencia y el cliente (Fundación Confianza) ante la avalancha de críticas lanzadas en internet.

De los éxitos se aprende, pero de los fracasos mucho más. Está bien ver grandes triunfos, el MAD ha estado lleno de ellos, pero se hubiera agradecido y mucho, un gesto de franqueza y poder hablar sobre qué ocurre realmente cuando las cosas salen mal.

Además apostaron por la combinación de los medios. “Durante veinte años se está pronosticando el fin del slogan y todavía sigue vivo”. Aconsejaron no preocuparse tanto por la originalidad o ser el número uno sino por hacer las cosas muy bien y con estilo propio.

Plagaron sus argumentos con citas. Una de la muchas que trajeron: “El especialista es ese tipo que no comete el más mínimo fallo en su camino hacia el gran error.” Marshall McLuhan.

Por último hicieron hincapié en algo. “Nos sorprendió la edición pasada ver cómo la gente estaba dispuesta a hacer las cosas sin más por el mero disfrute. ¿Estamos locos? Esto se hace por dinero, es trabajo ¿no?”. Y no les falta razón. Una cosa es tener el privilegio de trabajar en lo que a uno le gusta y otra bien distinta hacerlo sin ningún tipo de gratificación o por un emolumento irrisorio. A la larga esto devalúa cualquier profesión.

Para cerrar la quinta edición del MAD hizo su aparición en el escenario David Carson. Un gran mito, con un reputación profesional intachable que decepcionó. El maestro se limitó a hacer un pase de fotografías intercaladas por algunos trabajos. Explicó la anécdota de ciertas tomas y poco más.

Fue como pasar una velada viendo el album de vacaciones de algún amigo. Las primeras son interesantes, cuando vas por el segundo tomo insoportables.  Faltó preparación y contenidos que cimentasen la ponencia. Nadie dijo que fuera fácil presentarse ante más de mil personas, pero con el nombre no basta. Hay que trabajárselo un poquito, más si cabe cuando se pide a la organización que suprima el descanso de la tarde para concederle una presentación de hora y veinte en vez de los cuarenta y cinco minutos estipulados. Lo bueno si breve, dos veces bueno, si no es bueno todavía más breve por favor.

Y esto es lo que dio de sí la quinta edición del MAD MMX. Confiamos en poder presenciar una sexta llena de grandes profesionales que tengan algo que decir y sepan comunicarlo.

[Agradecemos a Demian Ortiz de www.imagentecnia.com que nos cediera sus fotografías para utilizarlas en este artículo]

Category:
  Artículos
this post was shared 0 times
 000
About

 OMÁN Impresores

  (64 articles)

2 Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published.