Comentarios recientes

Minerva Heidelberg automática con dispositivo especial para stamping.

No hace falta ser un experto en impresión para reconocer la silueta de esta máquina. Quien haya pasado alguna que otra vez por alguna imprenta habrá visto por algún rincón la majestuosa elegancia de la Minerva Heidelberg.

El tiempo no ha afectado lo más mínimo las características que la hicieron única: fiabilidad, resistencia, versatilidad… Sin embargo sí que ha traído el olvido generalizado al que se ha visto abocada.

La Minerva Heidelberg de 26 x 38 cm que tenemos en el taller es un modelo de 1966 que llegó hasta Omán impresores desde Granada. La primera Minerva con la que empezó su aventura esta imprenta no tenía el módulo de estampación, por lo que decididos nos lanzamos a buscar un modelo, con este dispositivo, que estuviera en buenas condiciones.

Fue en marzo de 2003 cuando vimos en un anuncio de una revista gráfica su llamada de atención. Uno de nuestros maquinistas, aprovechando el fin de semana, emprendió viaje inmediatamente para comprobar si se adecuaba a lo que estábamos buscando.

Al llegar a Granada se encontró con un abuelito amable, impresor por vocación y devoción, que estaba a punto de jubilarse. La máquina estaba en unas condiciones inmejorables. Aquel señor la cuidaba con un mimo exquisito, no había superado su rendimiento a más de 3.000 ejemplares por hora, cuando la máquina permite casi el doble (5.500), sus rodillos y las piezas que más sufren por el uso estaban impolutos y el aspecto externo mantenía el refulgente brillo de la novedad.

A la semana siguiente la Minerva estaba funcionando en nuestros talleres.

Un poco de Historia

La Minerva, también conocida en el mundo anglosajón como  “The Prince of Presses”, hizo su debut allá por 1913. En un primer momento apareció con un sistema de mesa de tintaje, metálico y giratorio, también conocido como plato entintador. Pero en 1919 fue sustituido por un sistema de rodillos. A lo largo de los años sus características se mejoraron: más fuerza, mayor velocidad y alrededor de los años 40 apareció la versión de aspas.

La Minerva de aspas surgió de la incorporación a la estructura de la Minerva clásica de un mecanismo giratorio similar a un ventilador con dos pinzas o aspas en línea recta. En la apertura de máquina una pinza toma un pliego en blanco y la otra suelta uno ya impreso en la pila correspondiente. Mientras los cilindros descienden y entintan el cliché o los tipos. En el cierre la pinza tomadora introduce el pliego y lo apoya sobre el tímpano. En la siguiente apertura suelta el pliego, ahora ya impreso, sobre la pila.

A grandes rasgos se puede definir como una prensa de impresión en vertical y manejo automático que admite desde papel cebolla hasta cartón de 1 mm de espesor.

En la década de los 60, cuando nuestra Minerva vio la luz, Heidelberg lanzó una serie de dispositivos (estampación, mesas de marcar inclinables, elementos para imprimir sin guías sobres troquelados abiertos…) que aumentaban las posibilidades de esta forma de impresión con acabados especiales.

A lo largo de su periplo por la historia de las artes gráficas la Minerva Heidelberg de aspas ha sido admirada por los impresores por su capacidad para afrontar cualquier trabajo, su fuerza, su suave operatividad y su fiable ajuste en el registro. En la actualidad no hay ninguna máquina que pueda sustituirla debido al abanico de posibilidades de producción y acabados que ofrece.

[nggallery id=34]

[Las imágenes pertenecen a Heidelberg Druckmaschinen AG. Han sido extraídas del manual Instrucciones para el servicio de las Minervas Heidelberg. Agradecemos su disponibilidad para ilustrar nuestra sección.]